¿Cómo será la construcción de viviendas en el futuro próximo?

Domótica y futuro son el tándem por excelencia. El comprador de una vivienda en el siglo XXI ya no se conforma con tener una casa construida con materiales y acabados de calidad, sino que busca simplificar al máximo el mantenimiento de la misma a la vez que dota su hogar de confort y prestaciones.

Poder controlar la temperatura de la vivienda desde el móvil, abrir o cerrar persianas de forma remota o accionar el control de la seguridad a distancia son algunas de las necesidades a las que se enfrentan los arquitectos y empresas de construcción de hoy en día.

Casas inteligentes con servicios adaptados a las necesidades de los ciudadanos y con la tecnología más puntera integrada. El operador inmobiliario de Banco Sabadell, Solvia, ha presentado el proyecto Solvia Innova, un observatorio que ha realizado un informe sobre tendencias de futuro en la vivienda con el asesoramiento de varios expertos del campo de la arquitectura, la sociología y el urbanismo.

En opinión de Miguel Montes, director general de Banco Sabadell, los inmuebles actuales «no dan respuesta a los requerimientos de los consumidores y al ciudadano le es complicado definir lo exactamente que necesita”. Por ello la entidad ha puesto en marcha una promoción piloto en Sant Andreu de Llavaneres (Barcelona) que se comercializará en 2015 y que incorpora alguna de las seis nuevas tendencias detectadas para las viviendas del futuro:

A nivel demogáfrico, se tendrán en cuenta los cambios más recientes de la estructura de la sociedad, como una población cada vez más envejecida, una nueva generación de individuos formados en la era digital y, sobre todo, la evolución en las formas de convivencia, donde proliferan los hogares de menor tamaño y los unipersonales.

Respecto al consumo colaborativo, el estudio tiene en cuenta las estrategias alternativas de compra que están surgiendo por parte de los ciudadanos -como compartir gastos- como causa de la complicada situación económica.

La fugacidad. La celeridad a la que funciona la comunicación es otro punto que el estudio tiene en cuenta. Quiere incorporar en el nuevo modelo de hogar esta velocidad que la tecnología puede aportar a la hora de realizar cualquier función o trabajo. «Antes se pensaba un proyecto dos meses, pero se construía en dos años. La tendencia es que se piense en seis meses y se construya en un año. Y esto será posible mediante la construcción digital, que ahorra tiempo y recursos económicos», resume el arquitecto Enric Ruiz.

El poder del individuo es otra pieza clave para la construcción de la vivienda del futuro. En esta línea, el análisis revela la necesidad de que sea el propio consumidor quien aporte ideas y tenga capacidad de decisión sobre el diseño.

¿Qué es la inmaterialización? Esta característica se erige como el aspecto más innovador. Se trata de dotar a las viviendas de un carácter lúdico y funcional que aporte experiencias gratificantes para el consumidor. Una casa que vaya más allá de cuatro paredes y un buen diseño.

Por último, la Vida Smart, cuyo nombre expresa con exactitud el objetivo principal de este nuevo modelo: la digitalización de los hogares según los tiempos que corren. En otras palabras, otorgar a las viviendas del futuro de objetos y dispositivos conectados a internet que permitan “una nueva dimensión de confort, conveniencia, control y seguridad”, tal y como señala la propia operadora.

El equipo profesional de Intergest 2006 trata cada proyecto de forma personalizada,  ofreciendo soluciones constructivas llave en mano y abarcando  el desarrollo de promociones de edificación tanto en altura como en vivienda unifamiliar. Póngase en contacto con Intergest 2006 para la realización de su proyecto de construcción.

Vía lasprovincias.es